Radiohead

Hace unos días se cumplian quince años de OK Computer, repasamos la historia del segundo single del disco..

¿Cuánto pesa la mirada de los otros? ¿Podemos permanecer inmunes al juicio ajeno sobre nuestro accionar? El hinduismo deposita en el karma el balance entre causa y efecto para explicar el modo en el que el mundo se equilibra. ¿Qué pasaría entonces si esa manera de equiparar ambos extremos de la balanza no dependiera del orden natural de las cosas sino de una autoridad?

De gira por Estados Unidos en 1996 para telonear a Alanis Morrisette, los cinco integrantes compusieron gran parte de las canciones que formarían parte de su tercer disco, OK Computer, un año más tarde. Víctimas de la rutina que una extensa gira implica, los miembros de la banda comenzaron a bromear que, en caso de que uno de ellos hiciese algo repudiable, deberían llamar a "la policía del karma" para que pusiese las cosas en su lugar. El chiste interno no sólo dio nombre a una de las nuevas canciones, sino que también su concepto se extendió hacia las letras del tema.

Como la mayoría de los temas del disco, "Karma Police" está atravesada por la alienación que produce la vida en un sistema capitalista. En este caso en concreto, se refiere a la presión de sentir sobre uno la mirada acusadora del mundo, tratada desde un punto de vista irónico. Al estar narrada en primera persona, la canción pone a Thom Yorke en el lugar del delator, del tipo que cree que está en condición de señalar ante una autoridad superior cómo el resto se desvía del sendero correcto.

Al igual que el video de "Street Spirit (Fade Out)", el clip de "Karma Police" lo dirigió Jonathan Glazer, responsable también de "Virtual Insanity" de Jamiroquai y "The Universal" de Blur. La acción se desarrolla a través de un plano subjetivo, en el que el conductor de un automóvil maneja de noche por un camino al borde del campo. En el asiento de atrás, Yorke murmura algunos retazos de la letra y por momentos no hace más que abrazar el respaldo del asiento que tiene delante. Frente al auto, un hombre huye. Hacia el final del clip, los roles se invierten y la víctima se convierte en victimario, en una simbología abierta a más de una interpretación, un gesto que condensa gran parte del encanto del clip.

Compartimos contigo el video..

http://www.youtube.com/watch?v=IBH97ma9YiI&feature=player_embedded

 

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